MASONES DEL REAL ARCO
Según los antecedentes o llamémosle historia, estos se pierden en el tiempo. El grado filosófico del Real Arco surge como la promesa de “resurrección”, o de encontrar aquello que se ha perdido y que será recuperado; es lo que se denomina “la palabra perdida”.
Este rito se empieza a constituir en el año
1751, al instalarse una Logia del Real Arco en el estado de Virginia en Norteamérica, bajo patente de una Logia en Fredericksburg; en la misma época fue introducido en Nueva York por una Logia Militar Inglesa, y a su vez; en la Logia de San Andrés en Massachussets, y posteriormente en Boston.
El Real Arco ha permanecido en un lugar preeminente, cambiando el nombre de Logia por el de Capítulo cuando se trabajaba en ese grado. Esta palabra “Capítulo” se usó en Connecticut el 5 de setiembre de 1783, luego en Pensilvania en 1789, posteriormente en Nueva York en 1791.
En Inglaterra, por primera vez, se utilizó la palabra Capítulo en lugar de Logia (1768), y la palabra “Compañero” en vez de “Hermano” en
1778, el mismo que es utilizado hasta nuestros días.
El Real Arco tiene para el Maestro Masón mucho más que los simples conferimiento de grados. Se trata de una de las organizaciones masónicas más grandes del mundo, con una regularidad internacional importante y con una regulación muy ortodoxa en la práctica del ritual. El Real Arco es autónomo y soberano, como todos los cuerpos del Rito York, por lo que cada Capítulo, que es el nombre con el que se denomina a una «Logia» en el Real Arco, depende de un Gran Capítulo y este a su vez fraterniza con el Gran Capítulo de Masones del Real Arco Internacional. Si eres un purista o te encanta la masonería antigua, este es tu sitio.








